VI
A las tres de la tarde
desde la plaza central surge
un pulso bajo que barre
las hojas
la gente a su paso
los muros
las puertas de las casas
las calles
se vencen al silencio.
VI
A las tres de la tarde
desde la plaza central surge
un pulso bajo que barre
las hojas
la gente a su paso
los muros
las puertas de las casas
las calles
se vencen al silencio.
Cuando la oscura
oscura sombra
nos palpé los párpados
con tenues dedos
y el recuerdo
del abrigo del sol
se halla extinguido
tus besos serán todos
recompensa
y el pasto, la flor
serán más sabios.
Ezequiel P. Kahan